Este
ha sido el sugerente título bajo el que el conocido amante del carnaval, aparte
otras aficiones culturales y artísticas, D. Andrés Peña Cozar, ha impartido una
conferencia sobre el carnaval caballa en el último cuarto del siglo XX, en la
sede de la Casa de Ceuta en Cádiz, este viernes ocho de febrero del corriente.
No
es la primera vez que Andrés Peña distingue a la Casa de Ceuta en Cádiz con su
extenso conocimiento de la cultura popular, de la música, de las tradiciones y
expresiones religiosas como la Semana Mayor de Ceuta. Dado que es persona
ampliamente conocida en nuestra patria chica, resulta ocioso detallar la
presentación que de él ha hecho el presidente de la Yeza al comienzo de la
conferencia, como siempre hace en estos casos.
Comenzó
justificando la restricción que de entrada hace al último cuarto del pasado
siglo XX en lo referente a la historia del carnaval ceutí, aduciendo su
limitación al terreno de la comparsa, que es la modalidad carnavalesca por él
cultivada. Centra el resurgimiento del carnaval de Ceuta en los 80,
básicamente. La prohibición existente sobre esta festividad popular durante los
años posteriores a la guerra civil creó una brecha, una ruptura en la
continuidad de una tradición que existía en la ciudad desde, al menos, el
comienzo del siglo XX : un daño colateral al terreno cultural infligido por
aquella desgraciada contienda. "Bailes de Sociedad" era el eufemismo
elegido para designar los bailes de carnaval durante aquella ingrata prohibición.
De todos es sabido, no obstante, que los últimos años del llamado régimen
anterior se caracterizaron por una relajación en la represión de actividades
tan poco dañinas en realidad para el régimen como podían ser estas tan lúdicas
y festivas como las carnavalescas.
Informó Andrés Peña que en su día escribió un libro titulado "El
disfraz de mi comparsa", del que, por cierto, entregó como obsequio un
ejemplar para la Casa. A los trece años comienza a tocar guitarra y forma parte
de una murga (modalidad no definida en los cánones carnavalescos) Los contrata
"El Candelero", forma otra llamada "Los platanitos
caballas" allá por el 79. La recién constituida UCD los contrata para su
campaña electoral por una cifra modesta pero deslumbrante para aquellos jóvenes,
con la que se hicieron con su primer tipo. En 1983 participan en lo que se
llamó "Festival de Agrupaciones de Carnaval"(no se habla de
concurso), pero ya actuando bajo el formato de comparsa, cumpliendo por tanto
con los cánones correspondientes.

Es en este 1983 cuando el concejal de
festejos Juan Lázpita reintroduce el carnaval verdaderamente en la ciudad.
Participan bajo el título "Renacimiento caballa" y consiguen el
primer premio. En 1984 incorporan la caja y el bombo con la comparsa "Mar
adentro". En el 85 salen con la comparsa "Mi tierra". En el 86
con "Claqué", obteniendo el primer premio por cuarto año consecutivo.
Resaltó q1ue la participación popular fue enorme en aquellos cuatro primeros
años.En
el 87 se toma un año sabático en el quehacer comparsista por estar preparando
oposiciones, aunque su comparsa sale con "Sueños de esperanza". En
1988 retoma la actividad con "Loca pasión", con tipo creación de José
Rico, verdadero artista carnavalesco, obteniendo el 2º premio. En el 89 crean
"Cunas de piedra", logrando el 2º premio. En el 90 salen con un tipo
espectacular "Como Dios manda", una alegoría de la Perla del
Mediterráneo. Subraya que en este año se produce un salto cualitativo notable
en la calidad de las agrupaciones. En el 91 salen "Con, palitos y
alfiler"(van de vendedores de molinillos).
En
el 92 "Por arte de magia", donde los actuantes que no tocaban
instrumentos hacían trucos mientras cantaban, y en el 93 Andrés Peña saca su
última comparsa "Trastos Viejos", con el mismo tipo que su primera ("Renacimiento
Caballa") y logran el 1º premio del concurso de Estepona. Desde entonces,
Andrés no sale al escenario, aunque ayuda a sus compañeros. En el 97 recibe el
"escudo de oro" del carnaval, de manos de Jesús Fortes. Presenta el
mencionado libre "El disfraz de mi comparsa" arropado por sus
compañeros. Pinta así mismo dos carteles anunciadores del carnaval caballa, por
encargo del área de festejos.
Acabada
la intervención, acogida con grandes aplausos por los asistentes, muy
interesados por lo expuesto, con abundante
material audio-visual, Andrés Peña hace entrega al presidente de la Yeza
del libro ya referido al principio, recibiendo a su vez un recuerdo de su
intervención. Firma en el libro de honor
de la Casa y a continuación, los asistentes son obsequiados con una copa de
vino español para cerrar esta primera sesión del Aula Cultural de la
asociación.