miércoles, 22 de febrero de 2017

VISITA A LA CUEVA-CATACUMBAS DEL BEATERIO


 Este viernes 17 de febrero, la Casa de Ceuta en Cádiz ha realizado la visita programada al Beaterio sito en el numero 3 de la calle Valverde, perteneciente al casco histórico de esta plaza. Así, a las 11:45 se llevó a cabo la concentración de los interesados en la visita en el hotel Las Cortes, de la calle San Francisco, desde donde partió el grupo acompañado por el investigador Sr. Belgrano, un pionero de la rama de la Espeleología conocida como "Espeleología Urbana".
El referido numero 3 de la calle Valverde es una casa originaria del siglo XVII(en su versión de la Edad Moderna), edificio que pasó a manos laicas a raíz de la desamortización de Mendizábal, siendo derribada a partir de entonces para dejar paso a un edificio de viviendas de la primera mitad del XIX, construcción que es la que se conserva en la actualidad.
Como es habitual en las casas antiguas de Cádiz, que proliferan en el casco antiguo de la ciudad, al entrar desde la calle se accede a un patio cuadrangular, del que parte la escalera que lleva a los pisos habitados, pero en este caso, desde este patio es desde donde se penetra en el Beaterio en cuestión, objeto de la visita, a través de un estrecho corredor descendente con escalones de altura irregular. Este beaterio tuvo la fortuna de sobrevivir al derribo de la casa antes citado, posiblemente por ser lugar de enterramientos, que el dueño beneficiado por la desamortización quiso respetar. Este lugar de carácter religioso comenzó su andadura en 1633 y era lugar de culto y enterramientos de este tipo de congregación religiosa que eran las beatas, organización distinta a las monacales, cuya dedicación se basaba en dos votos a realizar por las profesas. Era, por tanto lugar de oración (contaba con una diminuta capilla)y  de última morada de aquellos miembros que iban feneciendo. Parece que esta organización dejó de existir, o al menos ocupar el lugar en cuestión, en algún momento del siglo XVIII en que, a partir de entonces pasó a ser lugar de reunión de alguna célula francmasónica, uno de esos productos típicos de este siglo ilustrado, dado que al fondo de lo que anteriormente fue un aljibe para recogida de pluviales, se pueden ver restos de símbolos eminentemente masónicos como "el ojo que todo lo ve"(como el existente en los billetes del dólar USA).
Los nuevos usuarios de esta catacumba vaciaron el agua que llenaba el aljibe y lo habilitaron para sus reuniones y prácticas. La nueva construcción del XIX trajo consigo el tapado del acceso y el olvido durante cosa de un siglo. A raíz del levantamiento de 1936 se rehabilitó en parte como lugar de refugio de partidarios de la república, entre ellos algunos de los llamados "pacos", francotiradores dedicados a hostigar a los vencedores de la lucha a que, en Cádiz, dió lugar aquel enfrentamiento fratricida. No les libró por mucho tiempo de la reacción de los sublevados, dado que las fuerzas regulares indígenas que ocuparon la ciudad los detuvieron y pasaron por las armas finalmente, tapando de nuevo el acceso al lugar.

Un interesante sitio de los diversos que existen en Cádiz, sacado a la luz por este Sr. Belgrano arriba citado, que sin subvención ni ayuda alguna está consiguiendo dar a conocer y que se pueda visitar todo un mundo subterráneo cargado de historia, de esta larguísima historia que arrastra esta ciudad trimilenaria. Lástima que el desinterés de las administraciones correspondientes no facilite ni impulse iniciativas que, como la citada, tanto interés deben tener para el desarrollo turístico y cultural de la ciudad.